El "Milagro de Berna": la Alemania Occidental de Sepp Herberger venció a la gran favorita Hungría por 3-2 en la final, después de haber caído 8-3 ante los húngaros en la fase de grupos. Helmut Rahn marcó el gol de la victoria. Con una media de 5,38 goles por partido, el torneo de Suiza sigue siendo el Mundial más goleador de la historia.