El "cuento de verano": la anfitriona Alemania conquistó al público y terminó tercera, con Miroslav Klose como máximo goleador con cinco tantos. En la final de Berlín, Zinédine Zidane fue expulsado por propinar un cabezazo a Marco Materazzi, e Italia ganó su cuarto título en los penaltis tras el 1-1 ante Francia.